Cambiar de hosting tiene sentido cuando el alojamiento actual ya no cubre lo que necesita tu web. Antes de trasladarla, conviene identificar qué quieres resolver y comprobar que el nuevo servicio lo cubre.
Antes de contratar: compara recursos, compatibilidad, correo, soporte y coste de renovación. Después acuerda qué se trasladará, quién lo hará y cómo se comprobará.
Cuándo merece la pena cambiar de hosting
Busca un motivo que puedas comprobar. Puede ser falta de espacio, límites de recursos que se alcanzan con frecuencia, incompatibilidad con una aplicación o un servicio de atención que no encaja con tu empresa.
La web va lenta
Revisa cuándo ocurre y qué muestran los registros de errores y consumo. Un problema del tema, una extensión o una integración puede continuar después de cambiar de proveedor.
Necesitas crecer
Calcula el espacio, los buzones y las funciones que faltan. Compara ampliar el plan actual con trasladarte; más capacidad solo ayuda si responde a una necesidad real.
El soporte no encaja
Compara horario, canales y alcance. Monitorizar una plataforma las 24 horas no significa atender cualquier incidencia de la aplicación a cualquier hora.
El coste ha cambiado
Revisa la renovación y los extras. Incluye en la comparación dominio, licencias, mantenimiento y traslado si se facturan por separado.
Qué preguntar al nuevo proveedor
- ¿Es compatible con la versión de mi aplicación y sus extensiones?
- ¿Qué límites tiene el plan y qué opciones hay si los alcanzo?
- ¿Cuántos buzones incluye y qué espacio utilizan?
- ¿Qué copias se guardan y cómo se recuperan?
- ¿Qué incluye la migración y qué hay que presupuestar aparte?
- ¿Quién mantiene el servidor y quién se ocupa de la web?
Para elegir con más detalle, consulta nuestra guía de hosting para empresas. Si usas WordPress, el plan necesita base de datos y recursos compatibles con tu instalación.
Cómo preparar el cambio sin dejar cabos sueltos
- Define el alcance. Anota qué webs, bases de datos, buzones y servicios deben trasladarse. Confirma quién controla el dominio y las DNS.
- Conserva una copia recuperable. Guarda los datos y la configuración antes de modificar el servicio.
- Prepara y prueba el destino. Comprueba la web, HTTPS, formularios y funciones importantes antes de dirigir allí las visitas.
- Coordina los datos nuevos. Si hay pedidos o registros durante las pruebas, acuerda cómo incorporarlos a la copia final.
- Cambia la configuración y supervisa. Mantén el servicio anterior hasta comprobar el nuevo y confirmar que ya no es necesario.
La guía de migración de hosting desarrolla el procedimiento. Para una web WordPress, utiliza los pasos específicos de migración de WordPress.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que cambiar también el dominio?
No. Puedes conservar el nombre y el registrador, modificando las DNS necesarias para utilizar el nuevo alojamiento. Transferir el dominio es una operación diferente.
¿La migración es siempre gratuita?
No debe darse por hecho. Su alcance depende de la plataforma, el volumen de datos, el correo y las tareas necesarias. Confirma las condiciones antes de contratar.
¿Habrá una interrupción del servicio?
Depende del proyecto y del procedimiento. Las pruebas previas y la coordinación reducen el riesgo, pero algunas webs necesitan una pausa planificada para conservar los datos del cambio.
Valora el cambio con los datos de tu web
Consulta los planes de hosting compartido de AZAMedia y compara sus recursos con tu situación actual.
Para revisar el traslado, cuéntanos qué aplicación utilizas, cuánto ocupa y si también quieres mover el correo. Con esa información podremos concretar el alcance.