Una migración de hosting consiste en preparar una web en otro alojamiento, trasladar sus datos y dirigir allí las visitas cuando el nuevo entorno esté comprobado.
Son operaciones distintas: mover la web, mover el correo y transferir el dominio. Puedes necesitar una, varias o todas; conviene acordarlo antes de empezar.
Define qué servicios vas a trasladar
Web y datos
Archivos, imágenes, bases de datos y ajustes de la aplicación. Incluye redirecciones, tareas automáticas y conexiones con otros servicios.
Correo
Buzones, mensajes y configuración de envío y recepción. Copiar la web no mueve automáticamente el correo.
DNS
Registros que indican dónde funcionan la web, el correo y otros servicios del dominio. Puede bastar con cambiar parte de ellos.
Registro del dominio
La empresa donde se gestiona y renueva el nombre. Puede seguir siendo la misma aunque cambies de alojamiento.
Apunta dónde se gestiona cada servicio, quién tiene acceso y quién validará el cambio. Si buscas decidir primero si te conviene trasladarte, consulta qué revisar antes de cambiar de hosting.
El orden de una migración de hosting
1. Prepara un destino compatible
Comprueba versiones de la aplicación, base de datos, extensiones, espacio y límites de recursos. La versión más reciente de un componente no siempre es compatible con tu web actual.
Define una ventana de cambio y cómo volver al entorno anterior si algo falla. Conserva acceso al proveedor de origen durante el proceso.
2. Guarda una copia y traslada los datos
Haz una copia de archivos, bases de datos y configuraciones, y comprueba que puedes recuperarla. Después restaura los datos en el destino mediante las herramientas disponibles o un traslado manual por un canal cifrado.
Actualiza las conexiones de la aplicación, los permisos y las reglas del servidor cuando sea necesario. El procedimiento depende del sistema: para WordPress, consulta nuestra guía específica de migración.
3. Prueba antes de cambiar las DNS
Utiliza la previsualización del proveedor o una configuración temporal del archivo hosts de tu ordenador para comprobar el nuevo servidor. Verifica también el certificado HTTPS con el dominio que utilizará la web.
- Abre páginas interiores y comprueba imágenes y redirecciones.
- Prueba acceso, formularios y envío de correo con cuentas que controles.
- Si hay tienda, prueba carrito y pago en modo de pruebas.
- Revisa tareas programadas e integraciones para evitar ejecuciones duplicadas.
4. Prepara el correo y los datos que hayan cambiado
Si se mueve el correo, crea los buzones en el destino y planifica la copia de mensajes. Comprueba qué elementos traslada la herramienta: contactos y calendarios pueden requerir otro procedimiento.
La web original puede haber recibido pedidos, formularios o contenido desde la primera copia. Planifica una sincronización final y, si hace falta, una pausa controlada de esas operaciones.
5. Actualiza la configuración DNS necesaria
Para mover solo la web puede bastar con modificar sus registros A y AAAA, según la configuración. Cambiar los servidores de nombres es necesario si también trasladas la gestión de la zona DNS, no en todas las migraciones.
Si mueves la zona, reproduce los registros de correo, verificaciones y otros servicios. Revisa el TTL con antelación: las cachés pueden conservar la dirección antigua y el cambio no se refleja simultáneamente para todos los usuarios.
6. Supervisa antes de cancelar el servicio anterior
Comprueba errores, visitas y operaciones en ambos alojamientos. Conserva el anterior hasta confirmar que ya no es necesario, con una copia recuperable de sus datos.
Si vuelves atrás, decide cómo conservar lo generado en el destino. Cambiar las DNS de nuevo no sincroniza bases de datos ni mensajes.
Comprobaciones finales
- Web: URLs principales e interiores, acceso y funciones esenciales.
- HTTPS: certificado válido para los nombres utilizados, sin avisos del navegador.
- Correo: recepción y envío desde los buzones afectados, y formularios de la web.
- Datos: últimas entradas, pedidos, archivos y mensajes presentes.
- Buscadores: canonicals, sitemap, redirecciones y reglas de rastreo coherentes con la web publicada.
- Copias: servicio de backup activo y procedimiento de recuperación conocido.
Si mantienes las URLs, utiliza como referencia la guía de Google para cambios de hosting. Si también cambias las direcciones, necesitas planificar las redirecciones y la actualización de enlaces.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda una migración?
Depende del tamaño, la aplicación, el correo y las pruebas necesarias. Distingue el tiempo de preparación del momento del cambio de DNS; no existe un plazo único para todos los proyectos.
¿Mejorará automáticamente la velocidad?
No. Compara medidas antes y después en condiciones similares. El rendimiento también depende de la aplicación, las imágenes, las extensiones y los servicios externos.
Prepara el traslado a AZAMedia
Revisa los planes de hosting compartido y consulta el alcance de la migración indicando aplicación, espacio utilizado, buzones y operaciones que deben mantenerse.